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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Entrevista a Cecilia Carranza (segunda parte)


¿Cambiarías de clase alguna vez?
Siempre lo pensé, pero creo que nunca me animé a hacer el cambio, siempre estuve segura en la clase que empecé. Este es un cambio importante, por lo general la gente lo hace cuando no tiene posibilidades en su clase o hay alguien que siempre le ha ganado, yo en ese sentido la tengo bastante fácil en mi clase, por lo cual me siento cómoda y me da miedo a cambiar.
Igual, sos joven todavía como para cambiar.
Si cambio es para no volver, porque mi clase es la más física de todas y ya después volver a los 30 años a matarme en el gimnasio creo que no, pero bueno siempre me hubiera gustado navegar en 470, que se necesita un físico más menudito que el Láser, entonces estaría más flaca y más linda. Tendría que entrenar menos.
Vos decías que estabas entrenando en Bs As, ¿qué diferencia hay con entrenar acá?.
Acá hay mucha corriente y poco viento, hay veces que querés salir a navegar y te lleva la corriente. En Buenos Aires hay más vientos y más olas, entonces aunque haya muy poco viento es suficiente para poder entrenar. En Rosario hay días que no se puede navegar porque no avanzás. En invierno es difícil porque hay poca gente navegando y te aburrís. Te vas a Buenos Aires y te aburrís también porque navegás solo, yo de esa manera no me esfuerzo demasiado porque me gusta estar siempre acompañada, aunque sea por el entrenador o amigos por lo cual  siempre busco estar con alguien. Mi entrenador en este momento es de La Plata. Nos encontramos allá y salimos a entrenar.
¿A qué otro lugar de la Argentina has ido a entrenar?
Lo ideal es Mar de Plata, lo que pasa que ahora en invierno es complicado.
Bueno ahora te vas al calor de México.
Antes nos vamos a Inglaterra, el 15. Si tenemos suerte, tenemos buen clima, aunque puede pasar cualquier cosa.
Hace poco estuviste en Inglaterra con el puesto número 38.
Uh terrible, malísima, para mí fue muy malo.
Y en España te habías enfermado, se te complicó para competir y venías séptima.
Sí, vengo con un año muy malo. Otra cosa, nosotros viajamos sin médico, decido yo si voy a navegar o no, con qué criterio. Yo que no soy médica puedo saber si puedo competir o no. Los otros equipos tienen todo, preparador físico, médico, fisioterapeuta, etc. A mí me medicó la doctora de España, eso es patético y la mujer no te va a decir mañana no compitas porque estas muy enferma.
¿Y para los Juegos van a tener médicos?
Para los juegos sí, te mandan. 
Hay que tratar de que siempre esté todo el equipo.
Esa son las cosas que todavía fallan, el presupuesto que están manejando es gigantesco pero falta organización. Si vos vas al CENARD a Buenos Aires, hay médicos que están exclusivamente para esto, para el deporte y hoy los sueldos son más o menos dignos, o sea las becas que dan.
Nosotros en velas somos 15 de alto rendimiento, que gastamos millones de pesos por año, gastaremos 4 millones de pesos por año por tirar un número, imagínate si nos pueden dar 500mil más.
¿Qué significó para vos salir campeona del mundo dos veces?
En el momento no me di cuenta. Es más, el primer campeonato que hice en Italia llegue al otro día y no sabía qué había ganado. Y la chica que yo pensé que había ganado me saludó y dije: qué mala mina, me está sobrando porque quedé segunda. Yo estaba sola literalmente, en verdad con un chico argentino que fue a correr el Open que ya había terminado y mi papá le pidió por favor si se podía quedar conmigo para que no esté sola. Y fuimos a mirar los resultados y le digo: “Dingo aparece que estoy primera. ¿Qué hacemos?” y de ahí llame a mi casa muy emocionada.
Creo que tuve suerte. Hoy si ya sos Open o Senior, eso lo dejás muy atrás y la gente se queda mucho con eso y uno siempre esta en busca de más, se olvida de esos logros.